Todo comienza con una taza.

A veces, una sola taza basta para abrir un nuevo camino. Una visita a una cafetería en Volcán en 2017, y una taza de Geisha panameña, despertaron una curiosidad que se convertiría en un viaje más profundo a través del mundo del café. Esta nota personal retoma ese primer encuentro y reflexiona sobre cómo los pequeños momentos pueden moldear nuestra percepción del mundo entero.




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